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¿Qué queda de la educación crítica en un mundo digital?

en medio a las adversidades, sin risas, sin fiesta, sin amor entre el común, sin locura creadora… no hay absolutamente nada que valga la pena para de verdad hacer un mundo mejor.

Jesús Santrich*

El pasado 8 de abril de 2026, en la Biblioteca David Halperin Frisch de ECOSUR, en San Cristóbal de Las Casas, se llevó a cabo una nueva edición de las Charlas Literarias, con la participación de João Gabriel Almeida. La sesión giró en torno a los desafíos que enfrentan la educación crítica y las comunidades en un contexto atravesado por plataformas digitales y nuevas formas de mediación tecnológica.

A partir de la discusión del libro Contagio Cyborg y del diálogo con el público, se pueden sintetizar cinco ideas centrales:

  1. La tecnología no es neutral: moldea el cuerpo y la percepción
    No solo usamos tecnologías: nos transforman. Desde cómo miramos una pantalla hasta cómo pensamos y actuamos, nuestras habilidades y formas de atención se configuran en relación con los dispositivos que utilizamos.
  2. Las plataformas digitales tienen una lógica económica específica
    No todas son iguales. Muchas de las más usadas (como redes sociales) funcionan como plataformas de publicidad, cuyo objetivo es captar datos para influir en el comportamiento. Esto no es accidental: responde a dinámicas del capitalismo contemporáneo que buscan nuevas formas de generar valor a partir de la información.
  3. El riesgo principal es la transformación de la subjetividad
    El uso intensivo de ciertas plataformas puede generar pérdida de atención, simplificación cognitiva y debilitamiento de habilidades sociales. No es un problema moral, sino estructural: los entornos están diseñados para condicionar comportamientos.
  4. No todo lo digital es problemático, pero hay que elegir
    Las tecnologías pueden ser útiles cuando reducen desigualdades o facilitan procesos concretos (educación, comunicación situada). El problema no es “usar tecnología”, sino qué tipo de tecnología usamos y para qué.
  5. La respuesta está en lo comunitario
    Frente a estos procesos, la apuesta no es abandonar lo digital, sino reconstruir espacios de interacción colectiva, fortalecer vínculos, crear tiempos compartidos y recuperar prácticas que amplíen nuestras capacidades humanas. La educación crítica, en este sentido, sigue siendo posible, pero anclada en lo común.

Como se planteó durante la charla, no estamos frente a un destino inevitable, sino ante un campo de decisiones: qué prácticas sostenemos, qué tecnologías adoptamos y qué formas de vida queremos construir.

Nos quedamos con una idea clave: la tecnología plantea problemas, pero la respuesta sigue siendo profundamente humana.

📚 Nos vemos en las próximas Charlas Literarias, para seguir pensando juntos desde la ciencia, la literatura, la comunidad y la reflexión crítica.

*Fragmento de la carta que Jesús Santrich le escribió a João, prólogo de su libro.


 Acerca de Maria de las Mercedes Guadarrama Olivera

Responsable de la biblioteca Unidad San Cristóbal de Las Casas.